CIBERFEMINISMO SOCIAL



Hace aproximadamente un año comencé a recibir en mi correo electrónico invitaciones de mis conocidos y conocidas a participar en Facebook. En aquel momento, de las redes sociales sólo conocía su existencia y muy poco más, fundamentalmente porque tengo dos hijas que ahora tienen 20 y 17 años y ya eran usuarias de Tuenti. Al cabo de unos mese abrí una cuenta de Facebook sin tener una idea clara de lo que iba a hacer con ella.



A partir de aquí comenzó un mundo de transmisión de ideas y conocimientos como nunca hubiera pensado. Me sumaba así al perfil de las mujeres que, según un estudio realizado en 1997 por el info@perla (revista italiana de reflexión sobre nuevas tecnologías), nos acercamos a la red por trabajo o investigación y no por comunicación o diversión.



Las mujeres en un primer momento nos acercamos a la informática como herramienta de trabajo, ya que los ordenadores sustituyeron a los instrumentos que comúnmente utilizábamos en nuestros puestos de trabajo de oficina (la máquina de escribir). Incluso se ha pretendido que abracemos el teletrabajo como solución a todos los problemas de conciliación de vida familiar y laboral, de manera que realizáramos nuestro trabajo desde casa por medio de una conexión a Internet, como si nuestros hijos y nuestras hijas sólo necesitaran a alguien bajo el mismo techo que ellos sin precisar nuestra atención (que estaría en la pantalla del ordenador).



Posteriormente nos hemos beneficiado de Internet para mantenernos informadas y conectadas desde todos los puntos del planeta. A partir de los años noventa comienza a hablarse del ciberfeminismo que inicialmente aparecen de la unión de arte y feminismo y que posteriormente dará paso a ciberfeminismo social.



En 1993 se crea el grupo APC-mujeres con la filosofía de utilizar las nuevas tecnologías para el empoderamiento de las mujeres en el mundo . Se comienza con listas de correo por medio de las cuales se debatirá acerca de las posiciones que las mujeres quieren trasladar a la IV Conferencia Mundial de Mujeres de Pekín de 1995. Y es a partir de dicha conferencia, que es seguida por mujeres desde todos los países del mundo en tiempo real gracias a Internet, cuando se crea un nuevo espacio de encuentro de mujeres que sustituye, como señala feminista y artista Faith Wilding, a las cocinas, las iglesias o los círculos de costura.



En la actualidad, además de las listas de correo electrónico tenemos blogs, twiter, facebook que permiten una comunicación interactiva por la cual no sólo se transmite y comparte información, sino que también permiten el debate, la respuesta directa, la comunicación bidireccional.



También existen programas de radio y televisión feministas que se emiten a través de Internet.



Tanto los movimientos feministas como las pensadoras y filósofas del feminismo recurren a estas herramientas como medio de difusión de sus pensamientos a la vez que se produce el enriquecimiento intelectual por medio de los diálogos que se establecen entre las personas y sus seguidoras/lectoras.



Además, las diferentes herramientas informáticas proporcionan la posibilidad de convocar movilizaciones simultáneas en todo el mundo, con la fuerza que ello supone tal y como hemos visto recientemente en el mundo árabe.



Es de destacar las ventajas que suponen para las mujeres musulmanas debido a sus problemas de comunicación. Internet supone para ellas una ventana al mundo por la que conocer a otras mujeres con las que luchar y compartir.




Soledad Gallego Blanco

Curso 2010/201